Por Leandro Carvajal y Raúl Meléndez

De ascendencia Croata y Danesa, capitán y referente de la selección chilena de vóleibol. Primo de los Grimalt y ejemplo a seguir para muchos en este deporte. El ex punta “diablo” Dusan Bonacic conversó en exclusiva con Deportivo Escolar, repasando su etapa estudiantil, sus mayores logros juveniles y sus grandes motivadores.

¿Cómo fueron tus inicios en el vóleibol?
“Estudiaba en el Colegio San Patricio, que hoy ya no existe. Era un colegio muy normal, chico y de pocos alumnos. Realmente era una linda familia. Gracias al ver tanto a mi primo Marcos Grimalt, ver que se dedicaba mucho al vóleibol, acompañarlo a muchos partidos, campeonatos, eso me terminó encantando y me empujó a dedicarme a este deporte”.

¿Qué recuerdos tienes de San Ignacio El Bosque?
“En la comuna de Providencia, y específicamente en la calle Pocuro, existía la rama de voleibol que se entrenaba en el Gimnasio Santa Isabel. Con 13 años comencé a jugar, a aprender como era la técnica, desplazamientos, toques con el balón y todas las cosas formativas. Ahí encontré el contacto de Gabriel Figueroa, que era encargado de la rama de vóleibol del Colegio San Ignacio El Bosque. Después de que él me viera jugar y entrenar ahí, logró convencer a los directivos de S.I.E.B. en darme facilidades para poder entrar al colegio becado y así pertenecer a la selección escolar.
Esto se me dio muy rápido, de estar en un colegio muy chico pasé a un colegio muy grande, con gran prestigio a nivel nacional, sea en lo académico y lo deportivo. Gracias a él y a Rodrigo Del Campo, que fue mi entrenador en la cancha del “Provi” pude comenzar en esto del vóleibol”.

¿Cómo fue tu etapa deportiva en S.I.E.B.?
“La etapa en el colegio fue muy linda, lo pasé muy bien. Jugué muchos partidos contra colegios que tenían historia en el deporte escolar. Nos tocó enfrentar a St. Thomas Morus, que en ese tiempo lo ganaba todo.
Nos esforzábamos poco a poco y con mucho trabajo de Gabriel Figueroa, Rodrigo Del Campo y por sobre todo de mis compañeros que en esos años, cuando estuvimos en la enseñanza media, íbamos a entrenar siempre y estábamos en todos los partidos.
En lo personal me tocó alejarme un poco de mis compañeros de juego en San Ignacio, porque desde ese entonces ingresé a la selección de Chile, pero siempre llegaba todos los fines de semana cuando nos tocaba jugar los campeonatos de la Copa U.C. u otros a nivel nacional. Viví muy lindas experiencias en el deporte escolar”.

¿Cuál era el rival escolar a vencer?
“Verbo Divino siempre fue el clásico rival. Había que ganarle sí o sí. Contra ellos siempre fueron paridos emocionantes y era muy lindo ganarlos. Al Thomas Morus le ganamos muy poco, porque ellos, como lo recuerdo, lo ganaban todo“.

Del colegio a la consagración internacional

Dusan Bonacic escaló hasta convertirse en capitán de la selección adulta de Chile. Foto: Publimetro.

S.I.E.B. te ayudó en esa nueva etapa deportiva...
Así es. Fue mi primer campeonato profesional, mi primera liga, fue una experiencia enorme, que hasta el día de hoy estoy muy agradecido. Allá jugué muchos partidos, di un salto enorme y siempre el colegio estuvo dándome una mano y siempre me apoyó en todas”.

¿Recuerdas tu primera experiencia internacional?
“En el año 2011 cuando yo estaba en segundo medio, el club ciudad de Buenos Aires de Argentina, que estaba en la segunda división, me llamó para ser uno de los extranjeros que jugará ahí. En mismo año tuve que hablar con el colegio para que me cerraran el segundo semestre antes y así yo poder partir a jugar en esa liga.

¿Algún logro que aún tengas en la memoria en SIEB?
“Recuerdo que ganamos el cupo para representar a Chile en el Sudamericano escolar. Ganamos Nacionales escolares, jesuitas, después de varias finales perdidas pudimos por fin ganar la Copa UC; fue una linda etapa.

El colegio se siguió destacando tras tu egreso, lo que seguramente también es algo para valorar.
Incluso cuando yo egresé del colegio en el año 2013, después de eso vino un San Ignacio muy potente, con muchos jugadores que hoy en día son parte de la selección chilena de volley o han pertenecido a las selecciones de base. Eso quiere decir que, en el San Ignacio tuve unos lindos años de vóleibol en los cuales se ha trabajado, se sigue trabajando y sigue estando dentro de los mejores”.