San Ignacio El Bosque se convirtió este fin de semana en el nuevo monarca de la Copa Universidad Católica 2018, superando en la gran final al Colegio San Benito por 2-1. Los “rojos” de Pocuro mostraron fuego en el inicio del duelo, lo que les permitió adelantarse cómodamente y superar a sus rivales, que tuvieron varias ocasiones para cambiar una historia que se tiñó de rojo.

Los dirigidos por Jaime Fuenzalida tuvieron las primeras chances sobre el pórtico defendido por Hernán Venegas, aprovechándose de una defensa que no estaba completamente concentrada. De hecho, Lucas Vargas encontró con relativa facilidad el primer tanto, tras un cuando aún no se contaban los primeros cinco minutos de duelo. Un excelente control sobre la banda izquierda de Nicolás Villarroel atrajo las piezas defensivas hacia su lado, y al borde del área cerró a ras de pasto para un penal en movimiento, al frente del arco y con todo el tiempo del mundo para anotar.

Tras el gol, San Benito trató de igualar con la presión que generaban Juan Ballas, Jaime Tagle y Vicente Allende, pero no contaban con la astucia de Vicente Castro, que se echó adelante un ataque protagonizado con talento y, en el momento de encontrar un claro, disparó atrastrado, alejando la pelota de cualquier intento del portero para evitar la conquista.

El 2-0 invirtió los papeles en la cancha: San Ignacio retrocedió su ambición mientras San Benito, que ya contaba con dos goles contra su propia puerta, metió electricidad al duelo. Los rojos intentaron algunas chances de contragolpe, pero se les hacía cada vez más difícil ante la constante presión del “cuervo”, que tuvo algunas oportunidades inmejorables para alcanzar el descuento. La defensa de los de Providencia, capitaneada por Guillermo Matta, Fernando López y Gino Génova, en más de una ocasión se vió apurada por un San Benito que parecía convencida a dar vuelta el marcador. Raimundo Caballero, golero diablo, también tuvo que intervenir ante dos disparos de peligro, tanto de Vicente Coello como de Juan Tagle.

La fortuna diabla se estiró hasta el inicio de la segunda etapa. A esa altura los “cuervos” buscaban con más ahinco y San Ignacio seguía activándose en contraataques. El plan se vio interrumpido por una jugada detenida de Coello, que envió al área y encontró el pivoteo de Allende en el área chica, superando al golero Caballero. El balón fue impactado posteriormente por Alessandro Bozo, balón que presumiblemente ingresó al arco antes del despeje defensivo.

Con el descuento, se pensó que el trabajo de San Benito se multiplicaría en la puerta rival. Y aún cuando esa fue la intención de los albirrojos vitacuranos, poco a poco San Ignacio comenzó a cerrar espacios, haciendo más incómodo el trabajo rival. Los benedictinos cayeron en la desesperación, y esa poca claridad, resumida en variados disparos desde distancia, contó a favor de los ahora campeones del Honor Superior, que terminaron rindiendo honor a sus primeras anotaciones abandonando sus ambiciones ofensivas, ganando en pensamiento y táctica para otra vez quedarse con la Copa UC.

Tras varios años de sequía, los diablos vuelven a levantar un trofeo cruzado en esta categoría. Vencieron al subcampeón de la temporada pasada y le quitaron además el privilegio a Everest, que quedó fuera de competencia en semifinales.