R. Meléndez
Periodista Deportivo Escolar

Saint George se sacó una espina clavada. Las “dragonas” venían de caer en sus últimos duelos ante Boston College de La Farfana, defensora del títilo 2017 del Fútbol Femenino de la Copa Universidad Católica. El equipo dragón recordaba, además, la semifinal que la marginó de la final del año pasado, vencidas por las mismísimas “Aguilas” maipucinas. Todos esos ingredientes se juntaron en una nueva definición de copa, que se jugó en Vitacura esta mañana.

El elenco de René Agüero quería mantener el invicto que habían trabajado durante toda la temporada, pero llegaban con un equipo diezmado ante las lesiones y las ausencias post vacaciones de invierno: sólo presentó su oncena titular. Tema que no fue tomado en cuenta para minar su confianza, apoyándose en las capacidades de sus jugadoras más hábiles. En el otro lado, el equipo de Roberto Ampuero tenía fe en la claridad ofensiva de sus jugadoras punta, lo que fue clave en el desarrollo del juego.

Recién al minuto de juego Saint George demostró su peligro, con un desborde de Francisca Guzmán que fue apenas desviado por la defensa rival y encontrando fuera del área el remate de Valentina Vergara, abriendo el marcador. Cinco minutos más tarde, la capitana Catalina Morice se aprovechó de las deficiencias defensivas y aumentó para las georgianas.
Boston sintió el golpe y se dedicó a buscar el descuento, el que encontró con Anahí Villegas, aprovechando rebote tras un tiro libre de su propia autoría, que terminó con un remate cruzado lejos de las manos de la portera Elena Marcone.
Para asegurar, Francisca Guzmán iría por un nuevo tanto y tendría éxito con el 3-1, recién bordeando los primeros 10 minutos de juego.
Pero las complicaciones defensivas de Boston se repitieron en la retaguardia de las locales, y fue así que un remate largo de Nicole Rojas impuso a los 16 del primer tiempo un nuevo descuento. Tras ser anulado un gol por posición de adelanto, la frustración de las amarillas de Maipú duró muy poco. A los 20′ Michelle Salazar establecía el 3-3 con el que se irían al descanso.

El partido estaba abierto y eso lo entendieron los equipos en el regreso al segundo lapso. Pero pasarían varios minutos antes de que se volviera a gritar gol. Boston se había concentrado en atestar el golpe antes, y en una de esas ocasiones, una buena acción de Guzmán terminó con el 4-3 recorriendo los 7 minutos del complemento.
Cuando la seguridad de Saint George y el nerviosismo de Boston aumentaban, un centro sorprendió a la portera Marcone, tras un cabezazo que adelantó Carla Pérez. Así las “Águilas” entraron nuevamente en el partido.
Pero, el desgaste de las amarillas, que siempre estuvieron abajo en el recorrido del partido, comenzó a notarse y la tranquilidad defensiva de Saint George fue mayor, tornando a la guardameta Marcone como protagonista. A los 15 minutos, una aventura personal de la “Feña” Guzmán, que se sacó incluso a la golera Soto de encima, terminó por aclarar aún más el panorama estableciendo el 5-4 en esta guerra de goles.
En los minutos venideros ambos elencos no dejaron de atacar, pero Saint George sacaba mejores resultados manteniendo la ventaja que Boston presionando. Tras varias acciones desperdiciadas, una última carga terminó con un remate directo a puerta que pudo ser el empate de Michelle Salazar, pero Marcone tapó espléndida y salvó en el momento justo a su elenco.

Las alegrías tras el pitazo final estaban plenamente justificadas: Saint George había vencido por fin a su rival más difícil tras dos temporadas, y se consagraba como el mejor colegio del Fútbol UC este 2018.

Francisca Guzmán, delantera de las “dragonas”, señaló que fue “difícil conseguir este triunfo, nos costó lograrlo”. Sobre qué cambió para enfrentar de igual a igual a las bostonianas, la jugadora destacó la unión de equipo y la mentalidad. “Creo que cambió la concentración en torno a los partidos anteriores, estuvimos muy metidas en el duelo durante toda la semana”, afirmó.

La frustración, comprensible entre las chicas de Boston La Farfana, fue atenuada por Fernanda Guerrero, mediocampista de las “águilas”. “Dimos todo en el partido. Yo me conformo con que mi equipo jugó bien. No necesitamos una copa para saber que somos el mejor equipo”, señaló.

El fútbol damas cruzado no ha terminado y Boston tendrá una nueva oportunidad para revanchas, cuando se enfrenten ante las georgianas por el cupo para el Mundial Escolar ISF 2019. Ese partido está programado para Septiembre próximo.