The Grange School se sacó el mal sabor de boca que le generó el subcampeonato en Intermedia con el triunfo en Superior. Los rayados de La Reina comenzaron a construir su historia el año pasado, cuando conquistaron la división Proyección. Ahora, roncaron fuerte en Promoción, pero sólo entre los más grandes pudieron disfrutar del oro.

Su rival, Alicante del Sol, no fue comparsa de la fiesta de los reininos. Los de Puente Alto se mostraron con toda su habilidad, y multiplicaron las preocupaciones de una defensa espigada. La mejor carga del duelo para los de negro fue, paradojicamente, con un error defensivo de los altos de fondo, que Alicante terminó estrellando en la parte alta del armazón del arco.

Se pensaba que Alicante podría llevarse adelante el duelo ante un The Grange que tenía fortalezas marcadas, como el trabajo constante de Max Molina tanto en el fondo como en la contribución en ataque, como los desbordes de Giole Olivieri y de Pedro Cisternas. Este último se transformó en el más peligroso de su elenco, y la constante sobre la meta rival tendría su premio.  Apoyados mucho más cuando Vicente Dunford y Nicholas Parks se adelantaban en los lanzamientos al área. Los centrales no tenían comparación, y hacían mucho daño por lo alto. Un problema insoluble para los defensores alicantinos, que nunca estuvieron cómodos en cancha.

La gran jugada del partido se efectuó en la postrimería de la primera fracción, cuando un centro de Giole Olivieri -tras toque de Carlos Peñafiel por la derecha- terminó con el cabezazo de Pedro Cisternas. Con una semipalomita mandó el balón muy lejos de las manos del portero.

El segundo tiempo prometía un juego más peleado, con un Alicante lanzado al ataque. Pero, los de Puente Alto no encontraron en momentos la claridad ofensiva, aún cuando el ingreso de Lucas Araya le puso más tensión al ataque. Por el otro lado, la puesta en escena de Fernando Ostornol continuó el juego que benefició a The Grange, todo esto respaldado por otro de los distintos del partido, el volante Vicente Rodríguez: literalmente se comió la cancha tanto en el quite como en la entrega.

Sumando más aciertos que errores en su labor, la superior británica jugó con la complicación de un Alicante que no encontró, ni en sus titulares ni en banca una respuesta al gol de Cisternas. Aún ante algunos sustos, los reininos no tuvieron mayores problemas para ganar el duelo y acceder así a la copa.