Por Leandro Carvajal y Raúl Meléndez

En plenitud y ansioso de volver a jugar. Así está Vicente Bernedo, uno de los porteros revelación del Club Universidad Católica. Destacó como el mejor guardameta de la edición 2018 de la Copa juvenil UC, ahora con grandes posibilidades de escalar, extendido su vínculo con la tienda cruzada hasta 2022. Todo eso con un traspié a cuestas a inicio de año, cuando en una jugada de entrenamiento terminó con un traumatismo encéfalo craneal.

Y aunque suene duro, su recuperación fue positiva y pudo volver a lo habitual en los pastos cruzados. “Ya estoy bien, 100% recuperado, no fue una lesión tan larga y eso me ayudó mucho, pude ya a un mes del golpe estar entrenando normal sin ningún problema”, afirma el portero a Deportivo Escolar.

Como muchos en el fútbol joven, el gusto fue breve ante la suspensión por cuarentena. “Estoy siguiendo las pautas que mandaron desde el club, y tratando de estar siempre motivado, ya que no son el mismo tipo de entrenamiento al que uno está acostumbrado en el año”.

Para Bernedo, la para -que en breve sumará tres meses- tiene sus puntos buenos y malos. “Me ha afectado positiva y negativamente. Negativamente porque no he podido hacer lo que estoy acostumbrado a hacer, jugar y entrenar. También ha sido adaptarme al estar encerrado porque uno está acostumbrado a estar al aire libre, entrenando y tener la libertad de salir a hacer lo que uno quiera. Positivamente me ha servido para mejorar algunas cosas que a lo largo del año uno no tiene tanto tiempo y ahora es lo que sobra, también he ocupado mucho este tiempo en estar en casa con la familia y así compartir con ellos”, afirma Vicente.

Aunque las ansias por regresar al fútbol son grandes, la cautela es fundamental. “Creo que se tendrá que ir volviendo paulatinamente, viendo como evolucione la pandemia en el país, y también siguiendo los modelos de lo que se esta haciendo en Europa para el retorno del futbol con ese tipo de medidas”, señala Bernedo.

Padre Hurtado, madurez y referentes: experiencia para crecer.

En el poco tiempo en el que defendió los colores de Padre Hurtado de Las Condes, el último establecimiento en el que estuvo en su etapa escolar, Bernedo dejó huellas, dejando muy bien parado a los “canguros” en su ideal de brillar en las competencias colegiales. “Me quedo con muy buenos recuerdos, a pesar de que no fue muy largo mi tiempo en el Padre Hurtado estoy orgulloso de haber podido defender al colegio”, admite.

Esas huellas, más la recarga de experiencia que ha tenido en el club de la franja le han permitido ser considerado, incluso, como uno de los nuevos proyectos de Católica bajo los tres tubos. “Encuentro que ha sido bueno, he mejorado mucho los últimos años, y estaba entrenando bien, eso yo creo que hizo que el club se empezara a fijar más en mi”.

De igual manera, cumplir el sueño de estar en contacto con referentes del puesto es un extra que lo inspira. “Tengo varios, esta el ‘Tati’ José María Buljubasich, Christopher Toselli, Matías Dituro. Los tres han conseguido grandes cosas y de muy buena forma”.

Sabiendo que aún queda por demostrar, Vicente no quiere marearse. “Quiero ir con calma, viendo como se dan las cosas y no apurando nada. Me encantaría ser campeón con U. Católica y ser el arquero titular del club”.